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miércoles, 5 de febrero de 2020

La nieve en Cádiz (1800-2019)

La nieve es un meteoro que consiste en la precipitación de cristales de hielo, individuales o aglomerados, desde una nube. Estos cristalitos de hielo de simetría hexagonal pueden presentar una gran variedad de tamaños y formas según las condiciones de temperatura y humedad bajo las cuales se desarrollan. Cuando la temperatura del aire no desciende muy por debajo de los 0 ºC tienden a soldarse durante su caída, formando los "copos" de nieve, que pueden alcanzar la superficie incluso con temperaturas positivas cerca del suelo. Las precipitaciones en forma de nieve son conocidas en las inmediaciones de Grazalema, donde suele registrarse una nevada por año, habitualmente entre los meses de enero y marzo. En el resto de la provincia es rarísimo que se produzcan nevadas, aunque no se puede decir que sea un hidrometeoro desconocido. Existen pruebas de la aparición de la nieve en la bahía de Cádiz, Costa Noroeste, la Janda, Campo de Gibraltar y en las campiñas de Arcos y de Jerez en distintos episodios a lo largo de los últimos 200 años.

En esta entrada del blog se presentan algunas fechas en las que se pudieron observar y registrar precipitaciones en forma de nieve en la ciudad de Cádiz desde 1800 hasta el momento actual. Para obtenerlas se han consultado diversas fuentes, principalmente prensa histórica, boletines climatológicos, resúmenes de observaciones meteorológicas y estudios médicos que incluyen observaciones de variables meteorológicas. Es probable que no estén recogidos todos los episodios ocurridos en la ciudad durante ese período de tiempo y que una investigación más exhaustiva permita descubrir alguno nuevo o ampliar la información sobre los que se conocen.

4 y 14 de marzo de 1803

La ciudad de Cádiz y sus alrededores sufrieron un terrible brote epidémico de fiebre amarilla en el verano de 1800 y algunos años más tarde, en 1806, Juan Manuel de Aréjula publicó la "Breve descripción de la fiebre amarilla padecida en Cádiz y pueblos comarcanos en 1800, en Medinasidonia en 1801, en Málaga en 1803, y en esta misma plaza y otras del reino en 1804". En esta obra se incluye un amplio capítulo de observaciones meteorológicas efectuadas en Cádiz entre 1799 y 1803 que ha sido analizado por Rodrigo (2012) como fuente para completar los antiguos registros meteorológicos instrumentales de Cádiz. Las observaciones de Aréjula reflejan un mes de marzo con una primera quincena fría, predominando los vientos de componente norte. El viernes 4 fue un día con una atmósfera "limpia" al amanecer, con "mucha nube y celagería" al mediodía y con un tiempo "algo desabrido", soplando viento del noroeste. En la observación de las 9 de la noche anotó viento del noroeste "frescachón", más fuerte que durante el resto de la jornada, e incluyó la siguiente información sobre el estado de la atmósfera y el ambiente:

"Limpia (nevó entre 3 y 4 de la tarde). Destemplado y frío".

En los días previos y en el día posterior no se registraron precipitaciones, predominando la atmósfera "limpia" y "clara", con "algunos celages" y pocas nubes. En la vecina Isla de León (San Fernando), Gaspar de Molina y Zaldívar, Marqués de Ureña, anotó "agua nieve a las 3 1/2" junto a la observación de las 3 de la tarde. El estado de la atmósfera lo describió como "claro celagería" por la mañana y "toldado" en la observación de las 3 horas, con viento norte "fresco" durante la tarde y noche. En la última observación del día, a las 8 y media, el estado de la atmósfera reflejado fue "claro y alguna celagería". En cuanto a la presión atmosférica, tanto en las observaciones de Aréjula como en las del Marqués de Ureña se aprecia un descenso en la columna de mercurio desde el día 1 hasta aproximadamente el mediodía del 4 de marzo y un ascenso posterior.

Los días siguientes trascurrieron con algunas lluvias y un tiempo "fresco" o "algo fresco". Según las observaciones de Aréjula, el viento giró a noreste después de estas precipitaciones y la atmósfera quedó "clara" ya durante la noche del 11 de marzo. El tiempo cambió a "destemplado y frío" a partir del día 12 y la temperatura fue descendiendo progresivamente hasta la mañana del 15 de marzo. En la Isla, el Marqués de Ureña anotó "hielo en la noche y madrugada" los días 12 y 13. En la siguiente imagen se muestra un fragmento del Diario Mercantil de Cádiz con las observaciones meteorológicas del 13 de marzo, de procedencia desconocida. El observador anónimo registró vientos de noreste y norte y temperaturas bajas durante toda la jornada, sobre todo por la noche.

Observaciones meteorológicas publicadas en el Diario Mercantil de Cádiz (15 de marzo de 1803). Los vigías de la Torre Tavira y observadores anónimos, probablemente comerciantes vinculados con el transporte marítimo de mercancías, anotaban en sus registros la temperatura (en grados Réaumur o, como en este caso, en grados Fahrenheit), la presión atmosférica (la altura de la columna de mercurio en pulgadas y líneas francesas o inglesas), la dirección y fuerza del viento, así como el estado del cielo y la ocurrencia de diferentes meteoros.
El 14 de marzo amaneció en Cádiz con la atmósfera "nublada como de nieve" y con "mucho frío", soplando noreste "galeno" o bonancible (su equivalente Beaufort, EB = 4, según el diccionario CLIWOC). La observación del mediodía realizada por Aréjula recoge lo siguiente:

"Cae nieve y granizo toda la mañana".

El cielo quedó limpio por la tarde, con un ambiente "fresco" o "algo fresco" y con viento de levante. En San Fernando, las observaciones del Marqués de Ureña reflejaron la presencia de nieve y granizo a las 9 de la mañana, así como la aparición de hielo durante la madrugada del 14 al 15 de marzo.

El invierno y el comienzo de la primavera de 1803 fueron más fríos de lo normal y el número de días de lluvia también resultó superior a los valores medios actuales, tomando como referencia el período 1961-1990 (Rodrigo, 2012).

12 de enero de 1820

Pocos días después del pronunciamiento militar de Riego en Las Cabezas de San Juan (Sevilla), en los inicios de la revolución liberal de 1820, se volvió a ver la nieve en la capital gaditana. Así lo recogió el Periódico de la Sociedad Médico-Quirúrgica de Cádiz, revista médica de gran prestigio dirigida por Francisco Javier Laso de la Vega y Orcajada:

"Ha causado una alteración notable en la constitución médica de estos contornos durante la estación del invierno el meteoro acuoso (nieve), que se observó en este pueblo el 12 de Enero del presente año. Duró dos horas, de ocho a diez de la mañana; y aunque parece no debe llamar la atención un fenómeno tan común en otros países, con todo en este es bastante raro, pues en el presente siglo solo se ha observado en el año de 1803, aunque no tan abundante y marcado como en el actual".
El Periódico de la Sociedad Médico-Quirúrgica de Cádiz incluye unas tablas con las observaciones meteorológicas diarias (temperatura, presión atmosférica, dirección del viento y variaciones de la atmósfera). En ellas se puede apreciar que los primeros días del mes de enero fueron muy lluviosos, aunque no se produjeron precipitaciones durante los dos días previos ni en los posteriores al de la nevada. También se puede comprobar que los vientos durante la jornada del 12 de enero soplaron de norte y noreste. Antonio Alcalá Galiano hace referencia a estos molestos vientos en el capítulo 34 del primer tomo de sus memorias, publicadas por su hijo en 1886. El temporal le impidió marcharse por barco desde Cádiz hacia el otro extremo de la bahía para unirse a las tropas de Riego:

"Al fin, no me acuerdo bien si en la noche del 10 ó del 11 de Enero, encontré el modo de llevar á efecto mi propuesta fuga. Vínoseme á decir que un capitán de buque mercante francés, surto en la bahía, estaba pronto á sacarme de Cádiz y depositarme en la opuesta costa, siendo él masón celoso, aunque no de la masonería española, y acérrimo liberal, y deseando favorecerme como hermano. Llegó la noche en la que había de efectuarse nuestra salida. Pero sopló en ella el viento del Norte furioso, estrellando las olas en el muelle como suele, con gravísimo peligro de las embarcaciones menores. Envióme, pues, á decir el capitán que estaba pronto á cumplir su palabra, pero que veía casi seguro ahogarnos si emprendíamos el viaje aquella noche. La perspectiva era poco lisonjera, y preferí esperar a otro día..."

Alcalá Galiano pudo cumplir su deseo de abandonar Cádiz "discretamente" por barco hacia Puerto Real con la ayuda de la nieve caída durante la mañana del 12 de enero. La nevada causó una gran sorpresa en la ciudad, según cuenta en sus memorias:

"Amaneció el día siguiente cayendo nieve en espesísimos copos. No habían visto tal cosa en Cádiz los nacidos, y era general la sorpresa. En esto entró el capitán y me dijo que creía propicia la hora para embarcarnos, pues el riesgo de atravesar las calles de Cádiz de día, era corto, mientras mirando todos al cielo atendían poco a la tierra (...) Había andado algún trecho, cuando comenzó de nuevo a nevar y con mucha fuerza, repitiéndose así el fenómeno de la mañana; y fenómeno le llamo, por serlo en aquel clima, pues habiendo yo nacido y vivido en él largos años, sólo esta vez he visto caer en abundancia y seguida la nieve. Yendo yo en cuerpo con mi chaqueta, me calé todo; pero el ejercicio me impedía sentir el frío". 

Otra fuente que confirma esta nevada de enero de 1820 son las valiosas observaciones particulares hechas en Cádiz por los hermanos Urrutia entre 1820 y 1882 (la mayor parte de la colección se puede consultar libremente en el repositorio Arcimís de AEMET). Tomás Jesús de Urrutia escribió al final del resumen de las observaciones de 1820 la siguiente anotación:

"Nevó bien en 12 de Enero de este año desde las 8 1/2 hasta las 10 3/4 de la mañana, habiendo señalado el termómetro al aire libre un grado sobre cero por la escala de Reaumur".

1,3 ºC fue la temperatura observada durante la que, probablemente, fue la nevada más importante de todas las que han tenido lugar en el período que se analiza en esta entrada del blog. Desgraciadamente, no se conoce la ubicación donde los hermanos Urrutia realizaron sus observaciones en Cádiz durante 60 años ni tampoco se tiene información exacta sobre la instrumentación que emplearon.

4 de febrero de 1827

La palabra "nieve" vuelve a aparecer en los registros de los hermanos Urrutia en febrero de 1827, un mes que comenzó nuboso y lluvioso. El viento sopló de dirección SSO durante el día 2 y giró a norte el día 3, con una temperatura bastante estable. El domingo 4 de febrero se produjo un brusco descenso térmico. El termómetro marcó 2 grados Réaumur (2,5 ºC) al amanecer, 3 1/3 grados Réaumur (4,1 ºC) al mediodía y, de nuevo, 3 grados en el ocaso. El viento norte "fresco" (equivalente Beaufort EB = 6, según el diccionario CLIWOC) se mantuvo durante toda la jornada. En la observación del mediodía y en la correspondiente al ocaso se anotó lo siguiente:

"Nda. Granizo y copos de nieve (ha llov poco)"
(se puede entender como "atmósfera nublada", con granizo y copos de nieve durante la observación y poca lluvia antes de la observación).

Se puede confirmar la caída de copos de nieve en la capital gaditana en este día 4 de febrero de 1827 con la información de los Partes Oficiales de la Vigía de Cádiz recogida en El clima de Cádiz en la primera mitad del siglo XIX según los partes de la Vigía (2008) de Ricardo García Herrera. También se hace referencia a la precipitación de copos de nieve en el Manual del Viajero en Cádiz (1859) del gaditano Adolfo de Castro:

"Desde el 12 de Enero de 1820 no nieva; en 4 de Febrero de 1827 cayeron algunos copos de nieve; en varios inviernos ha habido hielo por la madrugada".

El viento giró a sur durante la mañana del día 5 de febrero, con una subida notable de las temperaturas, nubes y algunas lluvias, según las observaciones de Tomás Jesús y de Ignacio de Urrutia.

14 de diciembre de 1835, 6 de diciembre de 1870 y 9 de febrero de 1873

Antes de abandonar el siglo XIX y el final de la Pequeña Edad de Hielo en la Península Ibérica se debe mencionar la posible nevada del 14 de diciembre de 1835. En la obra editada por Ricardo García Herrera, que cubre el período comprendido entre 1806 y 1852, se incluye como un día de nieve registrado en los partes de la Vigía de Cádiz junto con el 4 de febrero de 1827. Sin embargo, no hay anotaciones sobre la aparición de nieve entre las observaciones de los hermanos Urrutia. De acuerdo con estas últimas, el día 14 aumentó la nubosidad durante la mañana y el viento fue girando de noreste a levante, con un poco de lluvia en la segunda mitad de la jornada. La temperatura fue fría durante la mañana, con poco menos de 5 ºC al amanecer y subió a partir del mediodía. El 15 de diciembre anotaron la caída de granizo en la observación correspondiente al ocaso, pero no hay información sobre la aparición de la nieve. Tampoco se han encontrado noticias en prensa que mencionen la presencia de este hidrometeoro en la capital gaditana y sus inmediaciones.

Otra posible aparición de la nieve tuvo lugar el día 6 de diciembre de 1870. Casi un mes después del fallecimiento de Tomás Jesús de Urrutia, su hermano Luis anotó en el renglón correspondiente a la observación del mediodía lo siguiente:

"Nubes. Copos de nieve entre 7 y 8 de la mn."
(no se distingue con claridad el final de la anotación).

La temperatura descendió el día 5 con la entrada de viento del noreste, aunque en esta jornada no se produjeron precipitaciones y el cielo solo presentó algunos "celages". A las 7 de la mañana del día 6, el termómetro colocado al aire libre, en sombra, registró 2 1/2 grados Réaumur (3,1 ºC) y se observó viento del NNE "fresco". Al mediodía, la temperatura ya había subido hasta los 7 grados Réaumur, con viento de NNO, y la nubosidad reinante se mantuvo hasta la mañana siguiente. Probablemente se trató de un episodio muy local, muy breve y de muy poca intensidad. No se ha encontrado información sobre la nieve en prensa histórica ni en las observaciones meteorológicas del cercano Observatorio de la Armada (San Fernando), donde se registró una temperatura mínima de 2,4 ºC el día 6.

Pocos días antes de la proclamación de la Primera República Española, concretamente el 9 de febrero de 1873, Luis de Urrutia volvió a registrar la aparición de copos de nieve en la ciudad de Cádiz. El episodio fue breve (entre las 7 y media y las 8 de la mañana) y dio paso a unos días muy fríos durante la segunda semana de aquel mes. Las observaciones muestran el predominio de los vientos de noreste y una temperatura a las 7 de la mañana de 4 1/2 grados Réaumur (5,6 ºC). También se anotaron lluvias en esa jornada. Posteriormente se despejó el cielo y se dieron varios días con temperaturas muy bajas al amanecer, rondando los 2 ºC. Ni en el Observatorio de la Armada ni en el faro de Tarifa se registraron nevadas, aunque sí se midieron temperaturas bajas. En la Isla de León el termómetro bajó hasta los 2,9 ºC el día 10 y el 15 de febrero se registró una mínima de 1,3 ºC. Probablemente esta nevada fue un fenómeno muy local.

9 de febrero de 1935

La nieve volvió a caer sobre la ciudad el 9 de febrero de 1935, durante la Segunda República. Sobre este breve episodio, que también se vivió en la vecina localidad de San Fernando y en otros puntos de Andalucía, se ha dedicado una entrada en este blog. Se trata de la única nevada que se ha podido fotografiar en la ciudad de Cádiz, gracias al famoso fotógrafo sevillano "Dubois". Probablemente debió pegarse una carrera desde su estudio en la calle Montañés hasta la próxima de Columela para capturar ese breve momento con su cámara.

Foto de Eduardo Rodríguez Cabezas, Dubois, en la portada de Diario de Cádiz (edición de la tarde del 9 de febrero) con el detalle de los copos de nieve cayendo sobre la calle Columela, en el casco antiguo de la capital gaditana.

2 de febrero de 1954

La última vez que los gaditanos de la capital pudieron ver la nieve fue en febrero de 1954. Se trató de un episodio muy breve y tan solo se observaron algunos copos en puntos localizados de la ciudad. No fue así en otras poblaciones de la provincia, por ejemplo en Jerez de la Frontera, Villamartín, Bornos, Arcos de la Frontera o Jimena de la Frontera, donde amaneció el miércoles 3 de febrero con un manto blanco cubriendo las calles y los tejados.

Mapa de temperatura en el nivel de 850 hPa (coloreado) y de presión atmosférica reducida al nivel del mar (líneas blancas) de las 18 UTC del 2 de febrero de 1954. La Península se encuentra bajo la influencia de una masa de aire frío procedente del interior del continente europeo mientras que una borrasca atlántica no muy profunda progresa desde las proximidades de la costa portuguesa hacia el Estrecho de Gibraltar, con precipitaciones en el oeste de Andalucía. Datos del reanálisis ERA-20C del Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo (ECMWF). Mapas disponibles en Wetterzentrale.de.
Diario de Cádiz explicó detalladamente el episodio vivido en la ciudad en su edición del 3 de febrero:

"En nuestra ciudad, como es sabido, ha descendido la temperatura al igual que en toda la Península, desde hace dos días. 
Ayer amaneció algo cubierto, pero poco después de mediodía despejó por completo y lució el sol durante varias horas, haciendo más soportable el tiempo. 
A las doce marcaba el termómetro nueve grados; y a partir de las tres y media de la tarde, volvió el cielo a cubrirse, presagiando la lluvia, marcando entonces el termómetro ocho y medio grados y alrededor de las seis quedaba en ocho grados. 
Aproximadamente a las siete y media comenzó a caer una ligera llovizna, fina y fría, cual de nieve se tratase, convirtiéndose en lluvia una hora más tarde, en tanto que iba descendiendo la temperatura, que a las nueve menos cuarto era de cinco grados. 
A esa hora comenzaron a caer copos de nieve, aunque no de mucha intensidad, que al caer al suelo se disolvían. Este fenómeno duró aproximadamente media hora y constituyó un acontecimiento, siendo numerosísimas las personas que lo presenciaron tanto en las calles como desde los balcones y cierros, ya que puede decirse que es una cosa insólita en Cádiz. 
A partir de las nueve y cuarto, la nieve se convirtió en lluvia, que descargó con mucha fuerza, manteniéndose así hasta cerca de las doce, en que aminoró, cesando una hora más tarde, en que el viento frío y muy molesto, contuvo las nubes, manteniéndose así durante la madrugada".

¿Existirá alguna foto? En Diario de Cádiz, en una nota publicada bajo el seudónimo de Gerión, se plantearon la misma duda:

"Lo que nos ha faltado es decir, creo yo que nos ha faltadoha sido el fotógrafo del suceso nevado de nuestra ciudad. Es una pena; porque la Plaza de Mina, bajo las luces de las farolas presentaba un interesante "plano". Y la Alameda tuvo un bello momento en la caricia alba de la nieve. Y la calle Ancha, mostraba la coquetería de "la luz del día" de sus focos, bañados de las heladas pelusas.
Nos faltó el fotógrafo. ¡Quién sabe! A lo mejor hay una foto inédita por ahí que haya fijado el acontecimiento de este invierno sorprendente".

Desde entonces no ha vuelto a nevar en Cádiz.

Fuentes consultadas:

- Alcalá Galiano, A. 1886. Memorias de D. Antonio Alcalá Galiano / publicadas por su hijo, Madrid, Tomo I, 513-514. Biblioteca Virtual de Andalucía (http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es).
- Aréjula, J.M. 1806. Breve descripción de la fiebre amarilla padecida en Cádiz y pueblos comarcanos en 1800, en Medinasidonia en 1801, en Málaga en 1803 y en esta misma plaza y en otras varias del reyno en 1804. Biblioteca Virtual de Andalucía (http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es).
- Castro, A. 1859. Manual del Viajero en Cádiz. Imprenta de la Revista Médica, Cádiz. Biblioteca Virtual de Andalucía (http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es).
- Diario de Cádiz (ejemplares de febrero de 1954 consultados en la hemeroteca de la Biblioteca Provincial de Cádiz). 
- Diario Mercantil de Cádiz. 1802–1830. Biblioteca Virtual de Andalucía y Biblioteca Virtual de Prensa Histórica (http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es y http://prensahistorica.mcu.es).
- García Herrera, R. (ed.) 2008. El clima de Cádiz en la primera mitad del siglo XIX según los partes de la Vigía. Servicio de Publicaciones de la Fundación Unicaja, Málaga.
- Molina, G. (Marqués de Ureña). 1803. Observaciones meteorológicas hechas en la isla de León en 1803 por el Señor marqués de Ureña en Anales de Ciencias Naturales. Imprenta Real, Madrid. Tomo VI, nº 17, junio de 1803, 224-244. (Obtenido de http://simurg.bibliotecas.csic.es/viewer/image/CSIC000102881_V17/69/). 
- Observaciones meteorológicas hechas en Cádiz por los hermanos Urrutia. Biblioteca de la Agencia Estatal de Meteorología, Madrid (se han consultado varios manuscritos que se encuentran disponibles en el repositorio Arcimís, https://repositorio.aemet.es/handle/20.500.11765/617).
- Periódico de la Sociedad Médico-Quirúrgica de Cádiz. 1820. Hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional de España (http://hemerotecadigital.bne.es).
- Resumen de las observaciones meteorológicas efectuadas en la península desde 1865. Biblioteca de la Agencia Estatal de Meteorología (colección disponible en el repositorio Arcimís, https://repositorio.aemet.es/handle/20.500.11765/10863). 
- Rodrigo, F.S. 2012. Completing the early instrumental weather record from Cádiz (southern Spain): new data from 1799 to 1803. Climatic Change, 111, 697–704. https://doi.org/10.1007/s10584-011-0174-x.

domingo, 12 de julio de 2015

Episodio cálido de julio de 1876

Estamos viviendo una primera mitad del verano con temperaturas por encima de los valores normales en buena parte de la provincia, así que están justificadas las quejas de los gaditanos por el calor de estos días. Vamos a aprovechar esta situación para recordar un episodio cálido muy destacado e inusual que afectó a la península ibérica, remontándonos al Cádiz de la Restauración borbónica y concretamente a los últimos días de julio de 1876.

Altas temperaturas en toda la península ibérica

Posiblemente, de todas las olas de calor registradas en la Península desde, al menos, mediados del siglo XIX hasta nuestros días, la más importante tuvo lugar entre el 25 de julio y el 7 de agosto de 1876…”, recoge Ignacio Font Tullot en su Climatología de España y Portugal (2000). En el Resumen de extremos climatológicos en España publicado en 2007 por la AEMET se hace referencia a los 51 ºC observados en la cúpula de la Iglesia de la Anunciación (Sevilla), aunque no han podido ser validados debido a las condiciones en las que se realizaron las mediciones. Hay que tener en cuenta que, en esta época, los termómetros instalados en algunos observatorios no estaban bien protegidos de la radiación solar directa/reflejada y se encontraban ubicados en tejados o terrazas, y no sobre terreno natural o césped, resultando en una sobreestimación de las temperaturas máximas y una subestimación de las mínimas. El 30 de julio fue muy caluroso, destacando los 44,2 ºC registrados en Madrid, 42,5 ºC en Bilbao (Instituto) y 41,0 ºC en Salamanca, valores inusualmente altos en las series de estos observatorios del interior y norte del país.

El episodio cálido en Cádiz

El tiempo de junio estuvo marcado por los vientos frescos de poniente, tal y como reflejan las gacetillas y las observaciones publicadas en el periódico local El Comercio. En una de ellas se hace referencia al ambiente desapacible que reinó durante las fiestas de aquel mes:

Las fiestas de San Juan y San Pedro en el barrio de San José, extramuros de esta ciudad, se han resentido este año de lo desapacible de la temperatura que convidaba poco a pasar la noche en aquellos sitios, pero en los últimos días del mes mejoró la temperatura y fue ya grande la concurrencia…

Desconocemos la ubicación exacta del lugar donde se realizaban las observaciones que aparecen en esta publicación, así como la instrumentación empleada, aunque hemos podido comprobar que la misma información aparece también en el manuscrito Observaciones meteorológicas hechas en Cádiz por Luis de Urrutia (repositorio Arcimis, AEMET). Este comerciante de Cádiz y sus hermanos, Tomás Jesús e Ignacio de Urrutia, realizaron observaciones de manera sistemática y detallada desde 1820 hasta 1882 y midieron la "temperatura a la sombra", al aire libre, según consta en los documentos. Es bastante probable que toda la información meteorológica que aparece en El Comercio fuera proporcionada diariamente por alguno de los hermanos Urrutia.

Resumen de las observaciones meteorológicas de junio publicado en El Comercio del 12 de julio. La máxima registrada quedó cerca de los 29 ºC, la mínima bajó hasta los 14 ºC y predominaron los vientos de componente oeste.
Julio comenzó con temperaturas relativamente suaves y con el predominio de las brisas marinas. El día 6 se registró llovizna al mediodía y viento sur. Fue a partir del día 10 cuando el levante hizo acto de presencia en la bahía, elevando las máximas hasta valores que oscilaron entre los 30 ºC y los 33 ºC. Tras otro período de viento sur y ponientes, que se inició el día 21, el episodio cálido que nos ocupa comenzó el 26 de julio, con el regreso del levante. Por aquellos días, la capital gaditana se preparaba para celebrar la Velada de los Ángeles, con José de la Viesca como alcalde de la ciudad. El calor se combatía con paseos por Las Delicias (actualmente parque Genovés), había música en la plaza de Mina, también baños de mar en la alameda Apodaca (baños del Carmen), algunas carreras de caballos, regatas y representaciones en el Gran Teatro.

Vista de Cádiz desde la Torre Tavira en la segunda mitad del siglo XIX. Hauser y Menet. Tomada de la Biblioteca Digital Hispánica (Biblioteca Nacional de España).

En la Figura 1 se puede apreciar la evolución de las temperaturas medidas durante el episodio de calor en un lugar del centro de la ciudad que desconocemos:

Figura 1. Evolución de las temperaturas durante el episodio cálido. En rojo se representan las temperaturas medidas a las 12:00 horas y en azul, las observadas a las 05:00 horas, antes del amanecer. Destaca la jornada del 29 de julio, con una temperatura de 41,3 ºC al mediodía y 25,6 ºC a las cinco de la madrugada. Elaboración propia a partir de los datos tomados de El Comercio (probablemente facilitados por los hermanos Urrutia).
"En toda época a la que alcanza nuestra memoria no recordamos en Cádiz un día de tanto calor como el de ayer", afirmaban en El Comercio del 29 de julio. "Baste decir que el termómetro de Reaumur llegó a las 12 a 32,5 (40,6 ºC), temperatura completamente desconocida en nuestro templadísimo clima. El aire materialmente quemaba. ¿Qué habrá sucedido en las poblaciones donde se siente mucho más que aquí los rigores del Estío?", refleja la gacetilla.

También hemos rescatado el resumen de julio que publicó El Comercio en su número del 4 de agosto:

Resumen de las observaciones meteorológicas publicado en El Comercio el día 4 de agosto. Se puede comprobar que el levante fue el viento más frecuente (14 días) y que predominaron los días despejados, a diferencia de lo que ocurrió el mes anterior. 
Destacamos la última frase del resumen, en la que se afirma que la temperatura alcanzada el día 29 de julio (41,3 ºC) era la más elevada en los 56 años transcurridos desde 1821. Efectivamente, El Comercio había informado en una gacetilla anterior que el valor más elevado desde 1821 se había medido en julio de 1859 (38,1 ºC). Si se analiza la serie completa, construida a partir de las observaciones sistemáticas realizadas en Cádiz por los hermanos Urrutia, se puede concluir que la máxima del 29 de julio de 1876 es la temperatura más alta registrada en el período 1821-1882. 

Gacetilla publicada el 30 de julio de 1876 en El Comercio. 

Por otro lado, los Partes Oficiales de la Vigía de Cádiz incluyen una gran cantidad de información meteorológica del período comprendido entre los años 1825 y 1852. Esta información ha sido analizada y resumida en la obra titulada El clima de Cádiz en la primera mitad del siglo XIX según los partes de la Vigía, editada por el profesor Ricardo García Herrera en 2008. Entre los registros obtenidos en la Torre Tavira no se encuentran temperaturas mayores, ni tan siquiera parecidas a las citadas anteriormente.

De la vecina ciudad de San Fernando tenemos los datos meteorológicos publicados desde 1870 en los Anales del Instituto y Observatorio de Marina. La temperatura máxima del episodio en la localidad isleña fue de 41,2 ºC el día 28 de julio. Esta máxima se midió con un termómetro del sistema Phillips (fabricado por Casella) colocado junto al termómetro de mínimas en el interior de una caseta de planta cuadrada con doble persiana de madera (puerta abierta hacia el norte), en los terrenos del Real Observatorio de la Armada. La temperatura máxima del día 29 fue ligeramente inferior (40,8 ºC) y se observó poco antes del mediodía. A partir del día 31 se establecieron los vientos de poniente y las temperaturas bajaron claramente en toda la comarca. En la Figura 2 se puede apreciar la marcha de las temperaturas durante esas jornadas:

Figura 2. Evolución de las temperaturas máximas y mínimas diarias registradas en el Observatorio de Marina (San Fernando, Cádiz) durante el episodio cálido de 1876. 
En el resumen general de los datos (1870-2008) se comprueba que los 41,2 ºC registrados en este observatorio histórico de la bahía no tenían precedentes y que no fueron superados hasta el 9 de agosto de 1933 (41,3 ºC), lo que nos da una idea de lo inusual que fue el episodio cálido de 1876 en el período que abarca buena parte del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX. Se trató de una ola de calor excepcional, un fenómeno cuya frecuencia e intensidad han aumentado durante las últimas décadas.

Fuentes consultadas:

- AEMET, 2007. Resumen de extremos climatológicos en España, Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino: Madrid.
- Anales de observaciones meteorológicas, sísmicas y magnéticas del Real Instituto y Observatorio de la Armada. Servicio de Publicaciones del Real Instituto y Observatorio de la Armada, San Fernando (Cádiz), 2008.
-Anales del Instituto y Observatorio de Marina de San Fernando. Sección 2ª, Observaciones meteorológicas, 1875-1891.
- El Comercio (Cádiz). Números de julio y agosto de 1876 consultados en la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
- FONT TULLOT, I. Climatología de España y Portugal. Ediciones Universidad de Salamanca, Salamanca, 2000.
GARCIA HERRERA, Ricardo, y otros: El clima de Cádiz en la primera mitad del siglo XIX según los partes de la Vigía. Servicio de Publicaciones de la Fundación Unicaja, Málaga, 2008.
- Observatorio Astronómico de Madrid, Resumen de las observaciones meteorológicas efectuadas en la Península y algunas de sus islas adyacentes durante los años del mismo nombre 1876, 1877, 1878, 1879 y 1880. (Consulta en el repositorio Arcimis de AEMET).

[Entrada actualizada en julio de 2019]

martes, 3 de febrero de 2015

La nevada del 9 de febrero de 1935

El 9 de febrero de 1935 era sábado y todavía faltaban algunos días para que diera comienzo el carnaval. La Península Ibérica se encontraba bajo la influencia de una masa de aire polar continental y el amanecer había sido verdaderamente helador. A las ocho de la mañana el termómetro marcaba 3 ºC y el viento estaba en calma en el Observatorio de la Armada (San Fernando), según recoge el Boletín del Servicio Meteorológico Español. Toda la zona se encontraba bajo la influencia de las bajas presiones, que abarcaban buena parte de las regiones del Mediterráneo occidental (Figura 1).

Figura 1. Mapa de temperatura en la superficie isobárica de 850 hPa (colores) y de presión atmosférica reducida al nivel del mar (líneas blancas) a las 06 UTC del 9 de febrero de 1935. A esa hora la Península se encontraba bajo la influencia del flujo del NE, con aire frío en la baja troposfera. El centro de la borrasca se distingue sobre las islas de Córcega y Cerdeña. Datos del reanálisis ERA-20C del Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo (ECMWF) a través de Wetterzentrale.de.
Eduardo Rodríguez Cabezas, Dubois, famoso fotógrafo sevillano que allá por los años treinta se instaló profesionalmente en Cádiz (el estudio cerró a finales de 2011), debió salir de su tienda en la calle Montañés entre las nueve y las diez de la mañana. Vio caer los copos sobre la ciudad y, con su cámara, avanzó unos pasos por la que hoy es la plaza del Palillero hasta plantarse en la calle Columela, junto a la esquina de la calle Rosario, donde tomó la fotografía que se muestra a continuación:

Foto de portada de Diario de Cádiz (edición de la tarde del 9 de febrero) con el detalle de los copos de nieve cayendo sobre la calle Columela, en el centro de la capital gaditana.
Lo que es seguro es que se trata de una foto histórica que publicó ABC de Madrid esa misma semana. Debe ser la primera que muestra la nieve en Cádiz y es muy poco probable que haya alguna más, entre otras cosas porque pocas veces antes se había visto el elemento blanco en la capital, según recogen las crónicas de la prensa gaditana, y porque el siguiente episodio, que tuvo lugar en febrero de 1954, fue muy breve y local.

"El Pueblo Vasco" también se hizo eco de la inusual nevada que cayó sobre algunas zonas de la bahía.
En el observatorio de San Fernando se anotó la caída de copos de nieve y en Algeciras quedaron pintados de blanco todos los montes que rodean la localidad. Diario de Cádiz señala que se alcanzó un espesor de hasta 10 cm en el entorno rural de la comarca campogibraltareña. En Jerez de la Frontera, la helada fue moderada. "El Guadalete", en su edición del 10 de febrero, refleja que se alcanzó una temperatura mínima cercana a -3 ºC. Sin embargo, los chaparrones asociados a la borrasca, que estaba posicionada sobre el Mediterráneo, no descargaron sobre esa zona de la provincia y no llegó a nevar.

Observaciones meteorológicas a las 13 GMT del 9 de febrero de 1935. En el apartado dedicado a la descripción del tiempo pasado en San Fernando aparece "nv", abreviatura de nieve. A esa hora de la tarde, el termómetro marcó 7 ºC, con viento de ENE y cielo nuboso. Por la mañana, en la observación de las 7 GMT, el cielo estuvo casi despejado, con viento en calma y 3 ºC de temperatura. Fuente: Boletín del Servicio Meteorológico Español.

Fragmento de una noticia sobre el temporal de nieve y el frío publicada en "El Guadalete" de Jerez (10 de febrero de 1935)
La breve nevada fue motivo de muchos comentarios en la calle y no faltó quien aprovechó el fenómeno para publicitarse en la prensa, como se puede ver en el siguiente recorte de un anuncio publicado en Diario de Cádiz:


En pocos días se cumplirán 80 años de este inusual episodio de nieve que sorprendió a los gaditanos y que llevó a Pemán a escribir el artículo "Nieve en Cádiz", ganador del premio Mariano de Cavia. Los fragmentos que hemos seleccionado pueden servir para imaginarnos las sensaciones de los vecinos de Cádiz al ver la nieve tan cerca del mar:

"... Ya no nos lo contarán. Ya la hemos visto. Ya tenemos una fecha más en el almanaque de nuestras virginidades marchitas. 9 de febrero: fecha turbadora con aire de primer pecado, de primer beso, de primer cigarrillo. Fecha nupcial para la palmera y el naranjo, que desconocían a este blanco novio del Norte. Día de zapatos nuevos. Toma de hábito de Cádiz, la novicia.”

"... Ha sido una mañana inolvidable e ingenua, sólo comparable con aquélla en que se leyó en la Prensa, el año sesenta y tantos, la proclamación de la libertad de cultos, o hace tres años la instauración de la República. Hemos jugado a Europa. Nos hemos vestido, por una hora, de un Spitzberg de percalina. Toda la ciudad ha vivido, durante una mañana, de esa única noticia.”

Fuentes consultadas:

Boletín del Servicio Meteorológico Español. Año XLIII, números 40 y 41 - 1935 (Biblioteca Virtual de Prensa Histórica).
- Recortes de noticias y anuncios del Diario de Cádiz del mes de febrero de 1935.
- Periódico "El Guadalete" de Jerez de la Frontera (Biblioteca Virtual de Andalucía).

Nuestro agradecimiento a la Hemeroteca de la Biblioteca Provincial de Cádiz por su trato y amabilidad.

martes, 30 de diciembre de 2014

Algunos detalles del frío invierno 1890-1891

El clima de la bahía de Cádiz se caracteriza por temperaturas relativamente elevadas en verano y suaves el resto del año. Es inusual que se registren heladas en las poblaciones costeras y poco frecuente la aparición de escarcha sobre las superficies. Sin embargo, no es un clima ajeno a las invasiones de aire frío marítimo y continental que, ocasionalmente, se producen en la península ibérica entre los meses de diciembre y febrero (Font Tullot, 2007). El "Gran Frío" de febrero de 1956 es un ejemplo de ello. Se trata del mes más frío desde que se tienen datos en los observatorios de Cádiz, Tarifa y Jerez de la Frontera (aeropuerto) y el más frío del siglo XX en el conjunto del país. Desde entonces no ha vuelto a helar en la capital gaditana, donde la mínima más baja registrada en los últimos 58 años es de 0,2 ºC (27/01/2005).

Gracias a los periódicos de la época y a los datos meteorológicos registrados en el Observatorio de Marina de San Fernando (publicados en los Anales desde 1870), es posible hacerse una idea de la magnitud del episodio de frío excepcional que tuvo lugar entre la última semana de noviembre de 1890 y la segunda decena de enero de 1891. Se trata de uno de los episodios más destacados de los últimos 150 años, junto con la invasión de aire polar continental de febrero de 1956, debido a los valores térmicos notablemente bajos que dejó de forma generalizada en la mayor parte del país. Esta última ola de frío no fue tan prolongada, mientras que la de finales de noviembre de 1890 se alargó con diferentes "oleadas" hasta enero de 1891. En ambos episodios se alcanzó un récord de temperatura mínima absoluta en el observatorio de San Fernando, como se puede comprobar en la Figura 1.  
Figura 1. Temperaturas mínimas anuales en el Observatorio de Marina (1870-2005). Las mínimas más bajas de la serie (inferiores a -2 ºC) se destacan con un círculo coloreado en azul oscuro y las mínimas entre -1,5 y -2 ºC se representan con un círculo relleno en azul más claro. Elaboración propia a partir de los datos publicados en la base de datos SDATS (Brunet et al., 2006), disponible en la web de AEMET. Haz clic para ampliar la gráfica.
Los datos del período 1870-2005 se han tomado de la base de datos SDATS (Spanish Daily Adjusted Temperature Series, Brunet et al., 2006), disponible en la web de AEMET (Servicios Climáticos, Datos de series largas de referencia), donde se encuentra la serie homogeneizada de temperaturas diarias.

Invasiones de aire polar

La primera entrada de aire frío desde el interior del continente se produjo el día 26 de noviembre de 1890, con la presencia de un potente anticiclón en superficie en Escandinavia y una zona de bajas presiones sobre el Mediterráneo (Figura 2). Entre el sábado 29 y el domingo 30 se acentuó el frío, con la isoterma de -5 ºC rondando el sur peninsular aproximadamente a unos 1500 metros de altitud (Figura 3).

Figura 2. Mapa de presión atmosférica a nivel del mar (las líneas blancas son isobaras) y geopotencial de 500 hPa del día 26 de noviembre de 1890 a las 00 UTC. Fuente: Wetterzentrale.de (Reanálisis NOAA).

Figura 3. Mapa de presión atmosférica a nivel del mar (las líneas blancas son isobaras) y temperaturas en el nivel de 850 hPa (aproximadamente a unos 1500 m de altitud) a las 06 UTC del 29 de noviembre de 1890. Se aprecia la "lengua" de aire muy frío adentrándose en la península ibérica desde el norte de Europa, con la isoterma de -5 ºC afectando a buena parte de Andalucía y la de 0 ºC en el norte de Marruecos. Fuente: Wetterzentrale.de (Reanálisis NOAA).

Entre los días 20 y 22 de diciembre se produjo un nuevo episodio frío, en esta ocasión con la llegada de aire polar marítimo, con una situación en superficie marcada por la presencia de un potente anticiclón centrado en las Azores. Tras unos días relativamente templados, la isoterma de 0 ºC a 850 hPa sobrepasó el estrecho de Gibraltar el 28 de diciembre, llegando hasta -5 ºC el día 30, una jornada que fue muy fría en la bahía de Cádiz.

Otra oleada de aire frío, en este caso una advección de aire ártico, tuvo lugar al final de la primera semana de enero de 1891. La anomalía de la temperatura a 850 hPa fue bastante notable y los valores negativos se mantuvieron durante buena parte del mes, alcanzándose los más bajos en nuestra zona durante los días 8 y 19. En la Figura 4 se muestran los resultados del reanálisis correspondiente al día 19, la jornada más fría de enero.

Figura 4. Mapa de presión atmosférica a nivel del mar y temperaturas en el nivel de 850 hPa a las 06 UTC del 19 de enero de 1891. La isoterma de -5 ºC alcanza el norte de Marruecos y de Argelia. En superficie se observa una baja centrada frente a las costas del sur de Italia y un potente anticiclón sobre el Atlántico canalizando el aire frío hacia el interior de la península ibérica. Fuente: Wetterzentrale.de (Reanálisis NOAA). 
La revista Monthly Weather Review, publicada por la Asociación Americana de Meteorología (AMS), se hizo eco de este episodio de frío en Europa y afirmó que el período de bajas temperaturas acontecido en la zona central y occidental del continente durante la mayor parte del invierno "es probablemente el más persistente en los anales de la meteorología europea".

Cifras, efectos e impacto mediático del intenso frío en Cádiz

Noviembre de 1890

A la bahía llegaron noticias de fuertes heladas en la zona de Madrid (se alcanzaron -12,5 ºC en el observatorio astronómico) y de la aparición del Ebro helado por Tortosa allá por enero, aunque el frío intenso había empezado a sentirse en la última semana de noviembre de 1890. Las temperaturas comenzaron a descender sobre todo a partir del día 25 (Figura 5), con vientos del noroeste y nubosidad abundante en el cielo. La noche del jueves 27 comenzó con tormenta en las proximidades y con nubes que estuvieron presentes hasta la tarde del 28, cuando el cielo quedó casi despejado. Durante la madrugada del sábado 29 el viento se encalmó y el termómetro se desplomó en el Observatorio de la Marina de San Fernando hasta los -2,8 ºC (04:50 horas). En el observatorio del mareógrafo de Cádiz, donde la temperatura también se medía en el interior de una garita de doble persiana, la mínima del 29 de noviembre fue de 1,6 ºC. El termómetro al aire libre registró una mínima de -0,6 ºC. Este observatorio estaba a cargo de José Gutiérrez y se mantuvo hasta el año 1926, según los boletines anuales elaborados por el Observatorio Astronómico de Madrid.

Figura 5. Temperaturas horarias registradas en el Observatorio de Marina de San Fernando durante la última decena de noviembre y los primeros días de diciembre de 1890. Fuente: Anales del Instituto y Observatorio de Marina (1890). Haz clic para ampliar la gráfica. 

La primera mitad del sábado fue gélida y despejada. Por la tarde, el cielo se cubrió de nubes y hacia el final la noche cayó algo de lluvia y granizo en San Fernando. La nubosidad persistió durante la madrugada del domingo 30 y la temperatura se mantuvo entre 0 ºC y 2 ºC. A las 07:30 horas se anotó la caída de nieve, que también pudo observarse en Jerez de la Frontera durante esa fría mañana.

Observaciones meteorológicas realizadas en el Observatorio de Marina de San Fernando durante la última decena de noviembre de 1890. El cielo quedó despejado durante la madrugada del 29, favoreciendo la helada por irradiación. Las nubes aparecieron por la noche, dejando lluvia y granizo en las últimas horas del día. El domingo 30 por la mañana (07:30 horas) se registró nieve. Fragmento de las observaciones recogidas en los Anales del Instituto y Observatorio de Marina de San Fernando. Sección 2ª. Observaciones Meteorológicas. Año 1890.
El Guadalete de Jerez de la Frontera publicó una breve nota sobre el frío sentido en la localidad jerezana el domingo 30 de noviembre:

Nota publicada en El Guadalete de Jerez a principios de diciembre. En ella se hace referencia al frío sentido el 30 de noviembre y a la aparición de la nieve por la mañana.
En esta misma edición de El Guadalete se destaca la complicada situación que se vivía en el campo por la falta de lluvias, especialmente escasas durante la mayor parte del trimestre otoñal:
"La pertinaz sequía que está experimentando esta región, ocasionando grandísimos daños a los campos andaluces, ha empeorado la situación de la clase jornalera que se dedica a las faenas agrícolas, hasta el extremo de ser aterrador el conflicto originado. Jerez, Puerto de Santa María, Vejer, Medina, Sanlúcar y otras poblaciones importantes de nuestra provincia se resienten de la carencia de lluvias..."

Enero de 1891

El jueves 8 de enero fue bastante frío en la provincia y amaneció con escarcha en San Fernando. La tarde anterior había sido desapacible, con muchas nubes y viento frío del noreste. La temperatura mínima en el Observatorio de la Marina fue de 1 ºC y la máxima no superó los 6 ºC (Figura 6). En El Guadalete de Jerez, las referencias al frío se colaron entre las notas políticas del momento:
"A pesar de lo fría y desagradable que está la noche, los círculos políticos se ven muy animados. En los conservadores, censuran lo que el Sr. Sagasta ha dicho en su último discurso, al tratar de la crisis de julio, puesto que todo el mundo sabe que quien aconsejó a la Reina que llamara al poder al Sr. Cánovas, fue él, convencido de que no podía continuar gobernando con un partido dividido y sin las simpatías del país".
Figura 6. Temperaturas horarias registradas en el Observatorio de Marina de San Fernando entre los días 7 y 25 de enero de 1891. Fuente: Anales del Instituto y Observatorio de Marina (1891). Haz clic para ampliar la gráfica.
El último episodio de frío intenso se desarrolló a partir del 16 de enero. Esa jornada tuvo una temperatura mínima tan solo unas décimas por encima de los 0 ºC en el observatorio de San Fernando. A las 07:00 horas, el termómetro indicaba una temperatura de 1,6 ºC y se registraba viento fuerte de dirección norte, que cambió a noreste por la tarde. En la capital gaditana, los registros particulares publicados en la prensa recogen una mínima nocturna de 2 ºC y un valor idéntico a las 07:00 horas. La temperatura máxima fue de unos 8 ºC en ambos lugares. En la edición de La Palma de Cádiz correspondiente al 17 de enero se describe la situación de la siguiente manera:
"En la madrugada de ayer (día 16) se inició un frío atroz, desconocido en Cádiz, y a la hora en que escribimos, en que la pluma se nos cae de las manos, continúa in crescendo. Es seguro que en las Agencias y en el Monte de Piedad no ha quedado ni una capa ni ningún abrigo de la clase que sea. Por la calle, la mayoría de las gentes, aún los más posmas, corren que se las pelan..."

En esta misma publicación se inauguró la que bautizaron como "Sección fría":
"Lo que está hoy sobre el tapete es el frío; nada hay más de actualidad. Por eso, mientras reine este varogil, desconocido en este clima, de suyo tan templado, tendremos abierta esta sección. La mañana de ayer fue crudísima, y en algunas obras de albañilería se vieron precisados los trabajadores a empezar la faena dos horas más tarde de la ordinaria, y otros, al mediodía. En el astillero de los Sres. Vea-Murguía tuvieron que suspenderse los trabajos, regresando a sus hogares los operarios. Las oficinas públicas, como el Gobierno Civil, la Diputación, Secretarías de Instrucción Pública y de Beneficencia y otras, cerraron las mamparas de ingreso, y algunas no abrieron las puertas de madera de los balcones, y a más encendieron, como caloríferos, los mecheros del gas. Tal era el frío que se sentía en la Plaza del mercado, que los vendedores tuvieron necesidad de encender fogatas..."

La edición de El Guadalete del 18 de enero recogió la siguiente información:
"El viernes (día 16) puede decirse, ha sido el día más frío que se ha conocido en Cádiz desde hace muchos años. Los termómetros de mínima colocados al aire libre marcaban ayer 0 grados, temperatura a que se llegó y acaso pasaría de ella en la madrugada. En varias obras hubo por la mañana que suspender por algunas horas el trabajo. No se recuerda invierno más crudo que el que estamos pasando".

El 19 de enero fue el día más frío del mes, con numerosas heladas en toda la provincia. La temperatura mínima medida con el termómetro instalado dentro la garita del mareógrafo de Cádiz fue de -1,4 ºC. Los datos de esta estación muestran un buen acuerdo con los del observatorio de Marina de San Fernando, donde la mínima registrada fue de -1,5 ºC. La observación de las 7 horas proporcionó una temperatura de -1,3 ºC, con brisa de dirección NNE en San Fernando. La máxima de ese día no superó los 6 ºC. El día anterior se había registrado una mínima de unas décimas por debajo de 0 ºC y una máxima de 7 ºC. El martes 20 también fue extremadamente frío en la Isla, con una mínima de -1,0 ºC y una máxima de 8 ºC. En Jerez de la Frontera, según publicó El Guadalete, "dos días de un frío intolerable fueron los de ayer (19 de enero) y anteayer (18 de enero). En la madrugada del lunes (día 19) marcó el termómetro 5 bajo cero. Estamos como en Madrid. Anoche había mejorado algo la temperatura. Veremos lo que da el día de hoy".

La Palma de Cádiz informó de los efectos del frío sentido en la madrugada del 19 de enero de 1891 en la ciudad de Cádiz:

Fragmento de una noticia publicada por La Palma de Cádiz el martes 20 de enero de 1891, haciendo referencia, entre otras cosas, a la congelación del agua de la fuente de la actual plaza de la Candelaria de Cádiz.

Según esta publicación, "los vendedores de la plaza de Abastos tuvieron que encender fogatas y en el muelle se recogieron pedazos de hielo de tamaño regular. Los trabajos de ronda se paralizaron por la mañana en los paseos públicos, reanudándose al mediodía". También refleja que "muy pocas parejas entraron por la mañana en el puerto y sus tripulantes venían en tan lastimoso estado, efecto de haber permanecido toda la noche de pesca, que fue necesario suministrarles café porción de veces seguidas para que entraran en reacción".

Algunas tuberías de edificios como el Hospicio quedaron obstruidas por el hielo y, según La Palma, "parece que en el observatorio, la temperatura mínima fue de tres grados y seis décimas bajo cero". La falta de datos contrastables, precisión, e incluso rigor en algunas fuentes, dificulta el análisis. Desconocemos la ubicación del observatorio al que hace referencia La Palma y nos genera duda el valor que proporciona, teniendo en cuenta la mínima registrada en el vecino observatorio isleño (-1,5 ºC), que fue más elevada. Finalmente, este periódico local mencionó la presencia de hielo en zonas altas de los edificios de la ciudad.

Breve nota publicada en La Palma de Cádiz el 21 de enero de 1891.

En el Observatorio de Marina se anotaron 7 días de escarcha durante ese mes de enero de 1891 (días 8, 16, 17, 18, 19, 20 y 21). A partir del día 22, las temperaturas se fueron recuperando, terminando así una serie de episodios de frío excepcional. 

Fuentes consultadas:

- Anales de observaciones meteorológicas, sísmicas y magnéticas del Real Instituto y Observatorio de la Armada. Servicio de Publicaciones del Real Instituto y Observatorio de la Armada. San Fernando (Cádiz), 2023.
- Brunet, M., Saladié, O., Jones, P., Sigró, J., Aguilar, E., Moberg, A., Lister, D., Walther, A, Lopez, D., and Almarza, C. 2006: The development of a new dataset of Spanish daily adjusted temperature series (SDATS) (1850-2003). Int. J. Climatol. 26: 1777– 1802.
- Font Tullot, I. 2007. Climatología de España y Portugal. Salamanca: Ediciones Universidad de Salamanca.
- Gaceta de Madrid (Gazeta, colección histórica. Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado).
- January, 1891: Maximun and minimun temperatures. Monthly Weather Review, Vol. 19, 6-7.
- Noticias breves publicadas en El Guadalete, (30/11/18901/12/1890 y 20/01/1891). Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
- Resumen de las observaciones meteorológicas efectuadas en la península y algunas de sus islas adyacentes durante los años 1891 y 1892. Observatorio Astronómico de Madrid. Repositorio Arcimis (AEMET).
- Varias noticias publicadas por La Palma de Cádiz (20/01/1891 y 21/01/1891). Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.

[Entrada actualizada en enero de 2024]

sábado, 21 de diciembre de 2013

La noche del vendaval y el gran temporal de 1958

En la madrugada del lunes 22 de diciembre de 1958 se desató un gran temporal en la provincia. Una borrasca atlántica se profundizó rápidamente en su camino hacia el golfo de Cádiz y acabó atravesando el occidente andaluz. A su paso, dejó rachas de viento huracanadas, un gran oleaje, lluvia abundante y daños en las infraestructuras de toda la zona.

Portada de Diario de Cádiz (edición del martes 23 de diciembre de 1958).
Uno de los titulares de ABC de Sevilla del 23 de diciembre.
En Puerto Real se produjo el fallecimiento de una persona por la caída de un muro y quedó anegado el estadio Sancho Dávila. En Cádiz se cortó el suministro eléctrico tras la caída de numerosas torretas, por lo que los gaditanos se perdieron la retransmisión radiofónica del sorteo de lotería de navidad de aquel año. Los postes de teléfonos y telégrafos también sufrieron graves desperfectos, los trolebuses y tranvías dejaron de funcionar y las agujas metálicas que coronaban las dos torres de la iglesia de San Antonio quedaron descolgadas. En Medina Sidonia, Diario de Cádiz confirmó 71 casas derrumbadas por la fuerza del viento. Alrededor de 121 familias quedaron sin hogar. Esta situación se repitió en otros puntos del interior de la provincia.

Un mes de diciembre muy lluvioso

Tras un otoño seco, sobre todo los meses de septiembre y octubre, diciembre de 1958 fue particularmente lluvioso en la mayor parte de la provincia. Las precipitaciones aparecieron a partir de la segunda jornada del mes, con un total de 20 días de lluvia en la capital gaditana y en el observatorio de Tarifa, mientras que en el aeropuerto de Jerez se registraron 18 días con lluvia apreciable. En Cádiz, el acumulado mensual fue de 277 mm. En el aeropuerto jerezano sumaron 315 mm, mientras que en el Real Observatorio de la Armada de San Fernando, la cifra final de aquel diciembre de 1958 fue de 337,7 mm (AEMET). La estación meteorológica de Grazalema registró 1478,9 mm, con 22 días de precipitación apreciable. Es el mes de diciembre más lluvioso desde que se empezó a medir en este lugar, es decir, desde 1912. También es el mes con el mayor acumulado de toda la serie histórica. De acuerdo con el reciente estudio de González, S. y Bech, J. (2017), el récord de precipitación en una escala de 7 a 20 días en territorio español lo mantiene Grazalema y está directamente vinculado con este temporal de 1958: entre el 14 y el 20 de diciembre cayeron 1023,2 mm.

El mapa (Figura 1) permite ubicar frente a las costas de Huelva a la borrasca atlántica que afectó a la provincia a primera hora de la madrugada del 22 de diciembre. El episodio dejó 43 mm de precipitación acumulada en el observatorio de Cádiz y 36 mm en el aeródromo de Jerez. En Morón de la Frontera (Sevilla) tan solo registraron 15 mm, mientras que en el aeropuerto de la capital hispalense se acumularon 34,5 mm. La predicción oficial para el día 22 de diciembre reflejada en el Boletín Diario del Servicio Meteorológico Nacional (nº 355) era la siguiente:

"Una nueva perturbación alcanzando el Golfo de Cádiz proseguirá su camino hacia el sur de Baleares dando precipitaciones ya iniciadas en Andalucía, Extremadura y después en sureste y Baleares. Más débiles en el centro. Chubascos en Canarias. Posteriormente debe producirse el cambio de viento a componente más del norte y chubascos de nieve en las montañas con bajas de temperatura".

En el Boletín nº 356, elaborado el lunes 22, no se proporcionaron datos de los observatorios de San Fernando y Tarifa. En el apartado de información general deducida de las observaciones de diecinueve horas aparece escrito con lápiz de color rojo: "Huracán en Cádiz", en referencia a las rachas de viento.
Figura 1. Mapa de presión atmosférica a nivel del mar (isobaras representadas con líneas blancas) y geopotencial de 500 hPa (00 UTC del 22 de diciembre de 1958) basado en el reanálisis ERA5 del ECMWF. Fuente: wetterzentrale.de.

Los valores de presión atmosférica a nivel de la estación registrados en los observatorios meteorológicos de Cádiz y del ayuntamiento de Huelva presentan un descenso brusco durante la noche del 21. En la estación del ayuntamiento onubense (17 msnm) se anotó un máximo de 1002,1 hPa a las 11:00 horas y se observó un marcado descenso hasta alcanzar el mínimo diario al final de la jornada, con 976,7 hPa, que también fue el mínimo del episodio que nos ocupa. En el observatorio de Tarifa (32 msnm) no se aprecia una disminución tan acusada, con un máximo de 1003,3 hPa a las 14:00 horas del día 21 y un mínimo al final del día de 995,1 hPa. El valor más bajo del episodio tuvo lugar a las 04:00 horas y fue de 991,5 hPa. Por otro lado, en el Real Observatorio de la Armada (32 msnm), en San Fernando, la presión mínima observada durante el paso de la borrasca fue de 976,9 hPa, la más baja registrada desde que se publican datos (enero de 1870). 

En el Boletín nº 356 del Servicio Meteorológico Nacional, elaborado el lunes 22, se representa el mapa de isobaras mostrando la situación general a las 6 UTC y se puede apreciar el centro de la borrasca con un mínimo de 988 hPa sobre el sureste peninsular (Figura 2).

Figura 2. Situación general en el nivel de superficie a las 06 UTC del 22 de diciembre. Mapa tomado del Boletín del Servicio Meteorológico Nacional nº 356.

El viento alcanzó rachas huracanadas

Si por algo destacó este episodio de la madrugada del 22 de diciembre fue por la intensidad de las rachas de viento de dirección suroeste. En el Real Observatorio de la Armada de San Fernando se registró una racha máxima de 145 km/h, valor que permanece en el anuario de datos que edita este centro como el más elevado hasta la fecha. En el observatorio de Tarifa, la racha máxima de viento se alcanzó a las 04:00 horas y fue de 122 km/h, según consta en el Banco Nacional de Datos Climatológicos. 

De la capital gaditana no hemos podido encontrar datos en la serie climatológica de AEMET. La prensa local, concretamente Diario de Cádiz, aseguró que en la ciudad se registraron rachas superiores a los 150 km/h. Desde ABC de Sevilla se apuntó la cifra de 172 km/h (publicación del martes 23), aunque no se menciona la fuente de la información. En puntos del interior próximos al territorio provincial, como la base aérea de Morón de la Frontera, el máximo de viento llegó a 85,2 km/h.

Los efectos del temporal en la ciudad de Cádiz

Fotografía de Juman publicada en Episodios Gaditanos de Adolfo Vila Valencia. La plaza de Mina (confluencia de las calles Zorrilla y Calderón de la Barca) en la mañana del día 22.
Diario de Cádiz pudo salir a la venta con dificultades el martes 23 de diciembre de 1958. En la jornada anterior, “La Información del Lunes” pudo hacerlo después de las siete de la tarde. Esta situación se debió a la ausencia de fluido eléctrico, según aparece publicado en ABC de Sevilla. El periódico hispalense describió con estas palabras la llegada de la borrasca y su paso por la ciudad:

“Esta madrugada, la ciudad ha sufrido los terribles efectos de un tremendo ciclón con fortísimo viento del Sur, permaneciendo en vela, ante el imponente aspecto de la tormenta, todos los vecinos de Cádiz (...) Se inició, con ligero viento, a la una de la madrugada, y conforme se sucedían los minutos, aumentaba la violencia de la tormenta, cada vez más intensa, hasta que a las dos y media quedó Cádiz completamente a oscuras, por cortes y otras averías en la luz eléctrica”.

El decano de la prensa gaditana también describió con detalle la llegada de la depresión:

“Durante todo el día del domingo cayeron constantes chubascos, acompañados de fuerte viento del Sudoeste, cayendo el agua en ocasiones con tal intensidad que se formaron en la confluencia de algunas calles verdaderos lagos, que hicieron casi intransitable el paso de transeúntes (...) Mediada la noche, la fuerza del viento fue arreciando, lo mismo que la violencia de la lluvia, descargando enormes cortinas de agua. Aproximadamente a las doce y media el vendaval se convirtió en auténtico huracán, soplando el viento con tal fuerza, que hizo peligrosa la circulación de los transeúntes...”

En la plaza del Palillero se abrieron las puertas principales de la sucursal del Banco Central. Los techos y tabiques de numerosas viviendas del casco antiguo y de la avenida principal cayeron al suelo, causando algunos heridos. Varias farolas del Campo del Sur, a la altura de la Catedral, fueron derribadas por el viento. También en el Parque Genovés, donde un número total de 27 cayeron destrozadas. En el muelle, aunque los barcos habían reforzado las amarras el día anterior, se rompieron varios cabos. Pasaron apuros el vapor ingles “Valdivia” y el petrolero “Astorga”, recientemente construido y lanzado al mar desde hacía poco tiempo. Este último tuvo que ser remolcado hacia su punto de atraque. Diario de Cádiz recoge también que dos grúas del muelle comercial de la capital se salieron de sus correspondientes vías a causa del fuerte viento.

En previsión de accidentes, el abastecimiento de electricidad quedó interrumpido y la Central Térmica de la Zona Franca dejó de operar. El vendaval arrasó con el tendido eléctrico y el suministro no pudo restablecerse hasta el miércoles 24, por lo que quedaron fuera de servicio los trolebuses y tranvías. Dos torres de alta tensión fueron derribadas entre Cortadura y Torregorda. Sobre el corte de electricidad, se recoge lo siguiente en Diario de Cádiz:

"El alumbrado público también ha sufrido desperfectos. Estas importantes averías determinaron que Cádiz estuviera sin luz hasta el anochecer, momento en que se encendieron calles y plazas con la energía eléctrica facilitada por el Grupo Electrógeno del Dique Seco (Nuestra Señora del Rosario)".

Numerosos postes de teléfono y electricidad cayeron al suelo en la carretera de Cádiz a San Fernando. Esta imagen se repitió en muchos otros puntos de la provincia (Foto Juman, Diario de Cádiz).
Una de las torres de electricidad afectadas en la carretera de Cádiz a San Fernando (Foto Juman, Diario de Cádiz).

A la una de la madrugada quedaron cortadas las comunicaciones telefónicas entre Cádiz y el resto de la provincia. Unos 12 postes telefónicos quedaron derribados a la altura del antiguo matadero (Cortadura) y 10 entre esta ubicación y San Fernando. Entre Jerez de la Frontera y Sevilla, alrededor de 15 kilómetros de línea quedaron tendidas en el suelo.
También fue afectada una de las torres de la telegrafía sin hilos, lo que provocó la interrupción de este sistema de comunicación.

En la Plaza de San Antonio, las dos agujas metálicas que coronaban las torres de la iglesia quedaron descolgadas de su posición original. Ya no se volverían a ver más y hoy ocupan su lugar dos crucifijos metálicos. En la plaza de Mina, árboles de gran porte cayeron al suelo, como el de la fotografía de Juman que expusimos anteriormente.
Los servicios de trenes de correo, Taf, rápidos y mensajeros hacia Sevilla y Madrid se vieron afectados en la jornada del 23 y el servicio no se empezó a normalizar hasta el día de Nochebuena.

Los efectos de la borrasca en la provincia

En las siguientes tablas recopilamos los principales efectos del temporal en otras zonas de la provincia de Cádiz, a partir de las informaciones que proporcionan ABC de Sevilla Diario de Cádiz en las ediciones de aquella semana de diciembre de 1958:


Gran poste de la línea de alta tensión Sevilla - Puerto Real a la altura de esta última localidad (Foto Juman).


Titular de Diario de Cádiz en la edición del 27 de diciembre de 1958.

Calle Alvar Núñez, hoy calle Arcos, en Jerez de la Frontera. Desde finales de noviembre de 1958 se sucedieron fuertes aguaceros en numerosos puntos de la provincia. (Foto Fiallo, La Voz del Sur)
El tiempo del mes de diciembre de 1958 estuvo marcado por uno de los grandes temporales de lluvia y viento del pasado siglo XX en nuestra provincia y el episodio de la madrugada del 22 fue extremo por los efectos que ocasionó y los registros meteorológicos que dejó. La borrasca procedente del golfo de Cádiz se profundizó rápidamente, provocando rachas huracanadas de viento y acumulados de precipitación muy importantes. En cualquier caso, no se trató de una situación originada por el paso de un huracán, aunque algunos de sus efectos se asemejaran aparentemente a los que generan esos sistemas tropicales.

Esta madrugada se cumplen 55 años de aquel episodio que hemos querido recordar y rescatar de las hemerotecas. Para ello, hemos contado con el aporte gráfico del fotoblog “Memoriadecadiz.es” y con los datos de AEMET de las diferentes series meteorológicas. También nos hemos apoyado en la hemeroteca online del periódico ABC de Sevilla y en las crónicas de las diferentes ediciones de Diario de Cádiz de aquella época. Finalmente, ha sido muy sorprendente encontrar los "Episodios Novelados" del conocido historiador Adolfo Vila Valencia, uno de los cuales se centró sobre este evento meteorológico.

Gonzalez, S. y Bech, J., 2017. Extreme point rainfall temporal scaling: a long term (1805–2014) regional and seasonal analysis in Spain. International Journal of Climatology, 37(15).

[Entrada actualizada en enero de 2024]